Quebró la marca mundial de los 400 metros con vallas tres días después de sufrir conmoción cerebral

Para la estadounidense Dalilah Muhammad los 400 metros vallas no tienen secretos. Subcampeona del mundo en 2015 y 2017, ha vuelto a dejar clara su superioridad batiendo el récord del mundo de su especialidad, parando el crono en 52.20 segundos, una marca con la que eclipsó la obtenida por la rusa Yuliya Pechonkina hace 16 años (52.34), a la que siempre ha rodeado la duda del dopaje, como todos los logros que ha conseguido Rusia en los últimos años.

Un triunfo incontestable de Muhammad que la ha convertido en la gran figura de los Campeonatos Nacionales de Atletismo de Estados Unidos, competición en la que los atletas se juegan la temporada para poder formar parte del equipo de su país y representar a su escudo en los próximos Mundiales o Juegos Olímpicos. En su caso, ya había dado muestras en las sesiones de preparación y en las primeras series de que quería ir a por todas, pero se había reservado para la gran final. Ahí se vació para cumplir su sueño y hacer historia.

Un triunfo más propio de un film de superación ya que la corredora había sufrido una caída unos días antes, que le había producido una conmoción cerebral. Le obligó a parar y a perderse varias sesiones de entrenamiento, pero no consiguió frenar el ímpetu y la fuerza de la neoyorquina.

Ya en la carrera, la lluvia hizo acto de presencia, otorgándole a la carrera un toque aún más épico. Con la pista llena de charcos Dalilah, que cuenta en su palmarés con tres campeonatos estadounidenses y con ocho victorias en la Diamond League, la Champions del atletismo, empezó a volar y a saltar, por la calle número 4, haciendo bailar a su ritmo a su larga coleta, con una técnica impecable.

Barrera de los 52 segundos

Cruzó la línea de meta y sonrió, sin saber lo que vendría después. Cuando vio en la pantalla del estadio Drake, en Des Moines (Iowa), los 52.20 segundos que acababa de conseguir, se desplomó al suelo feliz, recibiendo el abrazo de sus compañeras de podio. «Estoy en shock», confesaba poco después, asegurando aún incrédula que su objetivo antes de iniciar la carrera era ese. Una nueva marca que ella misma vaticinó que no se mantendrá durante mucho tiempo. «Esa barrera de 52 segundos se va a batir, si no es por mí, por otras vallistas». Habrá que estar atentos a los Mundiales de Doha, el próximo 8 de octubre.

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