En diciembre de 2013, Alejandro García era Policía Nacional destinado en su ciudad de nacimiento, Estepona, con un largo historial dentro del Ejército.
Un accidente doméstico cambió todo eso y ahora Alejandro ha tenido que adaptar su mentalidad para afrontar su nueva vida desde una silla de ruedas tras quedar tetrapléjico.
«Cuando tienes un accidente tan grave, el mundo se te viene encima. Te pasa por la cabeza la posibilidad de no querer continuar esta vida nueva que te han ofrecido», apunta.
Ahora, Alejandro ha cambiado su percepción del mundo. Pese a ser desde siempre una persona muy activa, nunca pensó que fuera el deporte el que le encaminara a una recuperación psicológica importante.
«Cuando estaba en proceso de recuperación y valorando todo, un doctor me montó en una bicicleta y me dijo que tenía que pedalear. Eso para mí era correr. Te da la sensación de libertad», explica el policía nacional que ha sido galardonado por el Cuerpo.
Como deportista, Alejandro tenía predilección por los trails de montaña. Ahora tiene pensado seguir compitiendo con su ‘handbike’ y por ello acude a entrenar todos los días al Centro Deportivo Las Mesas.
«Antes no me gustaba perder ni a las chapas. Ahora juego para divertirme. Ha cambiado mucho el valor que le daba a las cosas», afirma García.
En diciembre de 2013 era Policía Nacional destinado en su ciudad de nacimiento, Estepona, con un largo historial dentro del Ejército.
Un accidente doméstico cambió todo eso y ahora Alejandro ha tenido que adaptar su mentalidad para afrontar su nueva vida desde una silla de ruedas tras quedar tetrapléjico.
«Cuando tienes un accidente tan grave, el mundo se te viene encima. Te pasa por la cabeza la posibilidad de no querer continuar esta vida nueva que te han ofrecido», apunta.
Ahora, Alejandro ha cambiado su percepción del mundo. Pese a ser desde siempre una persona muy activa, nunca pensó que fuera el deporte el que le encaminara a una recuperación psicológica importante.
«Cuando estaba en proceso de recuperación y valorando todo, un doctor me montó en una bicicleta y me dijo que tenía que pedalear. Eso para mí era correr. Te da la sensación de libertad», explica el policía nacional que ha sido galardonado por el Cuerpo.
Como deportista, Alejandro tenía predilección por los trails de montaña. Ahora tiene pensado seguir compitiendo con su ‘handbike’ y por ello acude a entrenar todos los días al Centro Deportivo Las Mesas.
«Antes no me gustaba perder ni a las chapas. Ahora juego para divertirme. Ha cambiado mucho el valor que le daba a las cosas», afirma García.
Un parapléjico que aprendió a pedalear con las manos
