Los beneficios que el deporte tiene frente al cáncer de mama es el punto de partida de varias líneas de investigación en GEICAM.
Uno de los estudios en marcha, EFIK, busca determinar si el deporte en sí, además de mejorar los factores de riesgo cardiovascular y bienestar del paciente, “es capaz de influir en el tumor”, explica la oncóloga Sara López Tarruella, cuyo centro, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, recluta pacientes para esta investigación ahora en su fase piloto.
La muestra se compone de mujeres que acaban de ser diagnosticadas de cáncer de mama y el estudio se centra en el periodo previo a la cirugía, un intervalo de dos o tres semanas en las que practican un programa intenso de ejercicios para ver si repercute o no en ese tumor que va a ser extirpado.
Se trata de mujeres con cáncer de mama HER2 negativo y RH+. Se les impone un plan de ejercicio individualizado y controlado ya que el nivel deportivo es muy diferente entre unas y otras.
Para analizar si el deporte ha cambiado al tumor, se comparan las muestras obtenidas por biopsia en el momento del diagnóstico con las del tumor ya extirpado donde se analizan una serie de biomarcadores.
“Es un proyecto bastante interesante, es como un estudio de ventana de oportunidad en un momento en el que no hay tratamiento previsto para la paciente (que espera la cirugía). Se trata de ver si el ejercicio impacta en la biología del tumor”, asegura López Tarruella, miembro del GEICAM.
Mientras la investigación va dando pasos, Carlota Serrano también continúa con su proceso de recuperación con la mirada puesta en el deporte, ahora triatlón, y compatibilizarlo con su trabajo de entrenadora personal.
Y no solo es disciplinada en sus hábitos deportivos, también emocionalmente sabe, como buena deportista, cómo controlarse y conseguir sus metas.
“Todo está en la cabeza, si quieres puedes, te tienes que autoconvencer”, aconseja la deportista pensando en las mujeres que cada año, más de 27.000, son diagnosticadas de cáncer de mama en España.
Por eso, Carlota sigue al pie de la letra su lema: “Yo quiero, yo puedo, yo soy capaz”…Una máxima que aplicará en su próxima meta: intentar ser madre gracias a que congelaron sus óvulos para que la quimioterapia no los dañara.
Estudio EFIK: Cómo incide el deporte en el tumor
