«Nunca digas no puedo.» Esas palabras resuenan todos los días en la cabeza de Maickel Melamed desde que nació en Caracas, Venezuela, el 27 de abril de 1975. Tras un complejo y extenso trabajo de parto le diagnosticaron retraso motor debido a un asfixiamiento con el cordón umbilical que implicaba un estado de hipotonía general del cuerpo. En otras palabras, Melamed iba a ser una masa inerte sin capacidad de movimiento.
Lejos de una esperable y comprensible sobreprotección de sus padres, la familia del venezolano nunca le permitió bajar los brazos y él decidió demostrar a quienes aseveraban que tenía poco tiempo de vida que estaban equivocados. Su motor, su familia, lo impulsó a asimilar el diagnóstico adverso y le impuso el deporte como la directriz principal de su vida. Con los años y por elección propia, tomó confianza y también se volcó a las actividades deportivas extremas como el parapente, el paracaidismo, el buceo y el montañismo. Cada meta convertía aquel logro en un nuevo objetivo.
Incansable, Maickel se graduó como economista en la Universidad Católica Andrés Bello y emigró unos años a Londres. A su regreso prefirió volcar todos sus conocimientos en la educación como profesor de Ética y Valores, trabajando con organizaciones juveniles de su país y América latina.
Si bien no abandonó los deportes extremos, una vez que corrió dos carreras de 7 y 10 km, respectivamente, dio un paso que para muchos resultaba una misión imposible: correr la maratón de Nueva York. Nada menos que 42,195km en las calles de la Gran Manzana. Desde su primera maratón neoyorquina en 2011, ya completó la distancia en cuatro oportunidades, incluyendo Berlín, Chicago y Boston. En 2014 no pudo completar la distancia en Tokio porque tras más de 14 horas de competencia su cuerpo estaba al límite de la hipotermia.
Su historia se hizo tan conocida que ahora se transformará en el documental Vamos, que une su vida y la de Shadrack Maiyo, un joven que vive en la zona rural de Kenia. La película, que se estrena el próximo 24 de julio en Venezuela, narra la preparación de ambos atletas para llegar a la maratón de Nueva York, una de las más emblemáticas del mundo. Una aventura que motiva y estira más allá la creencia de que querer es poder. Porque, como dice Maickel, los pequeños detalles hacen la diferencia.
Maickel Melamed y su ejemplo llegan al cine
