El atleta paralímpico alemán Markus Rehm saltó en Doha (Qatar), donde se disputa el Mundial de Atletismo Paralímpico, 9 centímetros más largo que aquel que realizó Greg Rutherford en la final de los Juegos Olímpicos de Londres, es decir 8,31.
Rehm alcanzó los 8,40 metros con una prótesis en su pierna derecha y las dudas que ya se arrojaron sobre si Oscar Pistorius sacaba provecho de la suya, vuelven ahora.
El sudafricano alcanzó las semifinales del 400 en los Mundiales de Daegu de 2011.
La marca de Rehm superó en 1,71 metros la de su rival más cercano por la presea dorada.
Visto que habría podido ganar en Londres, el teutón también se plantea acudir a las grandes citas, y tiene en mente acudir a los Juegos Olímpicos de Río 2016.
La IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) aún tiene que anunciar si le permite competir.
Rehm ya fue campeón de Alemania el año pasado, pero ahora se le ha prohibido competir con atletas no discapacitados, a la espera de que se pueda demostrar que la prótesis no le da ninguna ventaja.
«Quiero competir con atletas no discapacitados, pero no quiero ir a los tribunales», afirmó el año pasado.
El saltador Markus Rehm reabre el debate sobre ventajas de las prótesis
